La Cámara de Diputados de México aprobó una ley para fortalecer la prevención y el castigo a la "medicación irresponsable" de los menores.
En los últimos
años se ha producido una disminución en el índice de norteamericanos
diagnosticados con depresión, especialmente en niños y adolescentes.
La tasa de nuevos diagnósticos infantiles de depresión subió de 3.3
por 1,000 pacientes en 1999 a 5.2 en 2004. En 2007, la tasa bajó a 3.5
por 1,000 habitantes.
En
2003, la Agencia de Alimentos y Drogas (FDA) emitió la primera advertencia
sobre el riesgo de suicidio entre los jóvenes que tomaban esas drogas
lo cual ayudó a revertir una tendencia de cinco años de aumento en los
diagnósticos de depresión.
Los
antidepresivos usados por los jóvenes habían disminuido desde que las
drogas empezaron a llevar la advertencia, llamada ''caja negra'', sobre
los riesgos y reacciones adversas que provocan esas sustancias. Simultáneamente
también han descendido los índices de diagnóstico de ansiedad y desórdenes
bipolares, que también suelen tratarse con antidepresivos.
Lexapro
y Prozac, están autorizados para tratar la depresión en niños y adolescentes
y Prozac, Luvox y Zoloft están aprobados para el denominado trastorno
obsesivo compulsivo pediátrico. El Dr. Peter Lurie del Public Citizen's
Health Research Group ha advertido reiteradamente sobre los riesgos
de los antidepresivos en los niños.
Mientras
tanto en 2006 la Comisión Europea, a raíz del informe favorable de la
EMEA Agencia Europea del Medicamento y por la mera solicitud de los
laboratorios Lilly autorizó la administración de Prozac en la infancia
hasta entonces prohibida.
Por
ese motivo tenemos abierto un expediente de denuncia a la Comisión Europea,
a su presidente Jose Manuel Durao Barroso y a la EMEA por corruptelas
y falta de transparencia ante la Comisión de Peticiones del Parlamento
Europeo. Adjuntamos el alegato presentado ante esa Comisión en Bruselas.
Las versiones en distintas lenguas pueden consultarse en nuestra web
Plataformaicmi.org
En
el mencionado alegato se exponen las razones por las cuales consideramos
ilegal y antidemocrático el funcionamiento de aprobación de medicamentos
por parte de la Comisión Europea. También se citan las prestigiosas
fuentes, estudios e investigaciones que consideran contraindicada la
administración de estas drogas en la infancia.
Si
usted no se ha adherido a la Plataforma puede hacerlo haciéndonos llegar
sus coordenadas a nuestras direcciones de correo electrónico. Puede
reenviar este correo a sus relaciones. También puede acceder a la información
acerca de los efectos adversos de la administración de fluoxetina, paroxetina
y metilfenidato (ritalina) en la infancia. Si cada uno de nosotros se
consciencia de las graves consecuencias del abuso e inadecuación de
medicación en la infancia podemos preservar de ello a nuestros hijos,
a nuestros pacientes y alumnos. También podemos intentar obtener la
protección de las autoridades administrativas y sanitarias.
Hay una Resolución del Ministerio de Sanidad y Consumo
del Gobierno de España en el que comunican el inicio de los trámites
para exigir Visado de Inspección Médica a aquellos medicamentos que
contienen Metilfenidato. Esto significa que el médico extiende la receta,
pero además tiene que adjuntar un informe clínico y un inspector tiene
que ponerle un sello (visado), después de comprobar que en el informe
se contemplan todos los aspectos de las indicaciones que se incluyen
en la ficha técnica, como por ejemplo que el niño o adolescente no tiene
contraindicaciones, que está en psicoterapia y que está correctamente
diagnosticado. Es un pequeño paso en la buena dirección.
El
pleno de la Cámara de Diputados de México aprobó una ley para fortalecer
la prevención y castigo a la "medicación irresponsable" de
los menores con fármacos como el Ritalín (metilfenidato) y la Imipramina/Tofranil
(antidepresivo) tanto en escuelas públicas como privadas.
La
ley establece sanciones económicas de hasta 255 mil pesos y la revocación
del reconocimiento de validez oficial a los directores y maestros de
las escuelas que indiquen tratamiento médico o exijan administración
de medicación para la hiperactividad y déficit de atención a los alumnos.
La
ley establece asimismo que serán también sancionados en caso de expulsar
o negar la prestación del servicio educativo a niñas, niños y adolescentes
que presenten problemas de aprendizaje o por condicionar su aceptación
o permanencia en la institución al sometimiento a tratamientos médicos.
Fuente: Plataforma Internacional contra el Prozac y la medicalización
de la infancia.